lunes, 12 de septiembre de 2011

No soy capaz de entender la devocion que existia a ese desconcido que me era tan apasionadamente interesante y alucinante por el simple hecho de ser un completo misterio para el mundo, era como si su aura en si todo su ser fuera el magneto mas enorme que me atrajera cada vez mas hacia el sin siquiera notarlo.
- Deja de pensar estupidezes victoria - me palmee la cabeza intentando regresar al planeta...
suspire pesadamente al pensar que de nuevo estaba divagado en mi mundo de fantasias y preguntas sin respuesta.
- Todo eso es imposible - me dije con resignacion.
No podia creer hasta el punto que habia llegado mi fasinacion por ese vampiro bastardo que era tan sinico e irrompible, simplemente era una locura pensar que ese ser tan despreciable ante el mundo poseia un corazon lleno de dolor que nadia habia notado o ignoraban a proposito.
- Maldicion es tan frustrante - golpee la pared molesta por todo aquello.
- ¿Que demonios te pasa ahora mujer policia? - su voz me sorprendio y cai al piso en un segundo ante la vista burlona de el, que se encontraba recargado en la pared mirandome sinicamente.
- Maestro... - que tonta, despues del tremendo acto que habia echo era lo unico que salia de mi boca de verdad que era patetica, pero en verdad era capaz de ponerme nerviosa.
- Te hice una pregunta - dijo secamente aun con esa hermosa sonrisa en su cara.
- Etto... - tartamudee - no es nada solo estaba divagando - vaya excusa tan mas predecible, demonios.
El me miraba como siempre perdido en sus pensamientos como si mi precensia le molestara incluso le hartara, sabia que ante sus ojos yo no era nada mas que una vampira tonta e infantil, una cosa insgnificante.
Aun sentada en el piso suspire al ver mi patetica realidad.
- No logro entenderte mujer policia no soy capaz de ver tus pensamientos eres la unica que es un completo misterio, no eres nada y aun asi me frustra no poder entenderte...que desagradable - dijo pensativo mirando a otro lado.
Yo estaba en completo shock por lo que habia dicho, ¿que le frustraba no entenderme?, de verdad habia dicho eso o solo eran inventos de mi hambriento masoquismo.
- ¿maestro? - le dije mirandolo sorprendida.
- Eres tan tonta y a la vez posees algo tan atrayente que hace despertar los mas bajos instintos en mi, de verdad que eres extraña y tan unica que me molestas - dijo antes de acercarse a mi y extenderme la mano.
- Mujer policia imbecil deja ya de tropezarte todo el tiempo eres un ser de la oscuridad no seas tan estupida - dijo mientras me levantaba del suelo lentamente.
- Etto...gracias maestro - estaba muy nerviosa y eso se notaba en mis mejillas y en el temblos de mi tonto cuerpo...


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